Al importar un Audi de Alemania a España, es necesario liquidar varios impuestos. Si el vehículo se considera nuevo (menos de 6 meses desde su primera matriculación o menos de 6.000 km), debe pagarse el IVA español del 21% mediante los modelos 309/300, al tratarse de una adquisición intracomunitaria nueva.
Si el coche es usado y cumple ambos criterios (más de 6 meses y más de 6.000 km), no se paga IVA en España. En ese caso, si la compra se hizo a un particular, corresponde abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que depende de cada comunidad autónoma y suele situarse entre el 4% y el 8%. Cuando la compra se ha realizado a un concesionario que ya aplicó IVA en origen, no se paga ITP. A estos impuestos se suma el Impuesto de Matriculación, obligatorio para todos los vehículos importados y calculado según las emisiones de CO₂ (tramos del 0% al 14,75%, con posibles exenciones para híbridos enchufables o eléctricos).
También es necesario pagar el Impuesto Municipal de Circulación (IVTM) tras matricular, cuya cuantía varía según la potencia fiscal y el ayuntamiento. Al tratarse de una importación dentro de la Unión Europea, no existen aranceles ni trámites aduaneros adicionales. Guardar todos los justificantes de pago agiliza los trámites posteriores en Tráfico.





